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viernes, 29 de enero de 2010

FETO-COMENTARIO DEPORTIVO: FEDERER VERSUS NADAL


El deporte necesita de duelos, combates. Si no hay un rival, tus victorias no tienen valor.

Además siempre vende más un duelo entre dos "gigantes" -los periodistas deportivos tienen esa tendencia a las frases hechas, a los tópicos; es su estilo, si es que es un estilo-, aunque la realidad sea más compleja. Tendemos a la dualidad; forma parte de nuestra naturaleza.

Los tríos nunca funcionan; me encantaría, pero mi experiencia me demuestra que no son posibles. Me he perdido de nuevo pensando en el sexo; ¿dónde estaba?

¡Ah, sí! Como iba diciendo...

Los duelos en el tenis vienen de lejos. Recuerdo el de Chris Evert y Martina Navratilova. Grandes jugadoras, se respetaban.

Federer es el más grande. Lo será durante generaciones. Acaba de llegar a otra final del Grand Slam, la del Open de Australia y la ha ganado, su decimosexto Grand Slam. ¿Qué decir de Federer a estas alturas? Sus cifras son espectaculares.
Nadal nunca llegará a su altura.

Nadal, eso sí, ha conseguido hacerle llorar... humanizarlo.

Porque mucho más importante que ser un mito, es descubrir y descubrirse como un ser humano.
Y sólo un buen rival, un buen enemigo puede abrirte esa puerta...

¿Y Nadal? Su forma de jugar le condenará una y otra vez a lesionarse. Ganará torneos, por supuesto, y será número 1 en alguna ocasión, ¡cómo no!, pero no será igual; porque el mayor enemigo de Nadal es él mismo...

Cuando nuestro cuerpo o nuestra mente nos juega malas pasadas, ya sea para conseguir a una chica, escribir un libro, sacarnos el carné de conducir o jugar al tenis, no hay nada que hacer.

Nadal está condenado. Estamos condenados...


Feto-Guardiola

sábado, 23 de enero de 2010

FETO-COMENTARIO DEPORTIVO: FEDERER Y GUARDIOLA

PROLOGO: EL DEPORTE (DEL SEXO A LA NOSTALGIA)

Mi primera paja me la hice pensando en Steffi Graf...
Esas piernas... esos muslos... esa naricita picassiana... Me ponía a cien...
Uno no podía evitarlo. ¡Cuántos recuerdos! ¡Esos placeres onanísticos de la adolescencia! La primera vez nunca se olvida...
Ahora con las rusas ya no es lo mismo. Son buenas; están muy bien, pero nada. No hay nada que hacer... No se me levanta. Son demasiado perfectas...

FEDERER, en cambio, no es perfecto. Es humano.
Tiene una chica, una novia de toda la vida. Acaba de tener un hijo con ella.
Es elegante, educado, respetuoso con el contrario, trabajador, un currante.
Y llora, se emociona cuando pierde; y cuando gana. Es humano, demasiado humano.
Te enternece.

Si piensas en otros deportistas como Christiano Ronaldo o Fernando Alonso es otra palabra la que se te viene a la cabeza: gilipollas. Demasiado creídos de sí mismos, esconden su humanidad bajo una máscara de chulería.

¿Y qué decir de Guardiola?
Es educado, elegante, sabe ilusionar a los suyos, es humilde, respetuoso, sabe ganar y sabe perder...
Y llora. Te enternece. Y lo respetas y lo admiras...

De niño me gustaba jugar al fútbol. Era defensa -todo chico tímido y que sea un "manta", y yo lo era, sólo puede ser defensa-; recuerdo el día que robé el balón en mi área, driblé a cuatro rivales, llegué a la portería, disparé y marqué un gol. Fui feliz. En ese momento, en ese lugar.
Cuando estoy en Marrakech, en Atenas, en Washington, en Berlín o en Madrid y paso por delante de un campo de fútbol de tierra y cuatro palos mal puestos donde juegan unos niños con una pelota de cuero cosida y remendada, me detengo y me quedo a mirarlos. Y disfruto.

Vuelvo a ser el niño que fui...

Feto-Guardiola