domingo, 20 de febrero de 2011

HAZTEMA LA SOLEDAD DEL ESCRITOR



Un novelista portugués declaró en una ocasión que había renunciado al amor de una mujer para que no le quitara tiempo para escribir. Hay que reconocer que a esta empresa le cuesta ponerse en su lugar.¡¡¡¡¡¡¡¡¡ Renunciar a la vida para consagrase a la fantasmagoría del arte!!!!!! Este tipo se olvidó de que el día tiene 24 horas, de que a su provecta edad el acto sublime del amor no dura más de diez minutos, (como mucho), y que a lo mejor le podía haber salido una novela tan alegre como su bragueta después del revolcón.

viernes, 11 de febrero de 2011

PAN Y JUSTICIA

La revolución ha sido posible. Mubarak ha caído.


Lo mejor de las revoluciones como de los orgasmos es que nos despierta a todos unas emociones muy intensas: todo es posible en ese momento.

El pueblo ha conseguido lo que muy pocas veces se consigue: hacer caer un régimen corrupto.

Luego vendrán las decepciones como en Portugal o como en España (aquí ni siquiera la hubo, por cierto)

Pero ahora hay que disfrutarla. Todos. Nosotros también.

Me alegro por los egipcios. Ojalá puedan conseguir lo que buscaban al principio de la revolución: pan y justicia.

Feto-Garci

domingo, 6 de febrero de 2011

EL CUBANO Y LA NIEVE, GOMA ESPUMA






12 de Agosto
Hoy me mudo a mi nueva casa en Oslo. Qué paz y qué bonito aquí.
Las montañas son majestuosas. Casi no puedo esperar a verlas cubiertas de nieve. Qué bueno haber dejado atrás el calor de la Habana, los chismes, las broncas de solar, las colas de los camellos, la bulla, las mesas redondas, los discursos de siete horas de Fidel... . Esto sí que es vida.

14 de Octubre
Oslo es el lugar más bonito que he visto en mi vida. La hojas han pasado por todos los tonos de color entre el amarillo y el rojo. Qué bueno disfrutar de las cuatro estaciones del año. Salí a pasear por los bosques y por primera vez vi un reno... que animal tan ágil, tan estilizado. Es, sin lugar a duda, uno de los animales mas vistosos que he visto en mi vida. Esto tiene que ser el paraíso.

11 de Noviembre
Pronto comenzará la temporada de caza de reno. No puedo imaginarme que alguien le quiera hacer daño a esas criaturas de Dios. Ya llega el invierno y nevará pronto. Esto sí que es vida.

2 de Diciembre
Anoche nevó. Que alegría. Estaba todo cubierto de una capa blanca. Parecía una postal, una película. Salí con la pala a quitar la nieve de los escalones y la entrada. Me restregué en la nieve y después tuve una pelea de bolas de nieve con los vecinos (gané yo). La máquina quitanieves pasó después y volví a darle a la pala. Qué lugar tan bonito.

12 de Diciembre
Anoche volvió a nevar. No me gusta mucho limpiar la entrada. Pero bueno, qué le vamos a hacer. De cualquier forma este lugar es vida.

19 de Diciembre
Anoche nevó otra vez. No pude limpiar la entrada por completo porque casi al acabar pasó la máquina quitanieves y me lo llenó todo de una nieve sucia. Hoy ni pude ir a trabajar a causa de la nieve. Estoy un poco cansado de la pala. Puta máquina quitanieves.

22 de Diciembre
Anoche volvió a caer nieve - mejor dicho... MIERDA BLANCA. Tengo las manos llenas de callos por culpa de la pala. Creo que el conductor de la máquina quitanieves me vigila desde la esquina y espera a que acabe de quitarla con la pala para pasar la máquina y llenarme toda la acera de nieve sucia. La puta madre que lo parió.

25 de Diciembre
Felices Navidades blancas... pero blancas porque estan cagadas de esa mierda blanca. Puta mierda puta de la máquina quitanieves te juro que a ese cabrón lo mato a palos. No entiendo por que no usan más sal en las calles para que se derrita más rápido este hielo de mierda.

27 de Diciembre
Anoche todavía cayó mas mierda blanca de esa. Ya llevo encerrado tres días. Salgo nada más que cuando tengo que quitar la nieve con la pala y me paso horas vigilando para asegurarme que la máquina quitanieves pase antes de que yo la quite. No puedo ir a ningún lugar. Mi coche esta enterrado bajo una montaña de nieve negra. El noticiero dice que esta noche van a caer diez centímetros más de nieve. No me lo puedo creer.

28 de Diciembre
El comemierda del noticiero se equivocó otra vez. No cayeron diez centímetros de nieve, cayeron treinta y cuatro centímetros de esa mierda asquerosa. Me cago en su madre... esta nieve no se derrite ni para el verano. Ahora resulta que la máquina quitanieves se rompió cerca de aquí y el imbecil cretino del conductor vino a pedirme la pala prestada. Qué cara tiene el muy desgraciado. Le dije que se me habían roto seis palas limpiando la mierda que él me dejaba a diario en las aceras. Después le rompí la séptima pala en la cabeza. Se lo merece el muy cabrón.

4 de Enero
Al fin hoy pude salir de la casa, así que fui a buscar comida. Por el camino un puñetero reno se me atravesó delante del carro y lo estrellé contra un árbol. Casi me mato. Mierda. El arreglo me va a salir como por 300.000 pelas. Debería salir una noche y envenenar a esos animales de mierda. ¿Qué objetivo tendrán en este planeta sino el de joderlo a uno? Ojalá los cazadores hubiesen acabado con todos ellos el año pasado. O por lo menos que la temporada de caza durase el año entero.

15 de Marzo
Al salir de casa, me resbalé en el puto hielo y me partí una pierna.

3 de Mayo
Cuando me quitaron la escayola, llevé el carro al mecánico. Me dijo que estaba completamente oxidado por debajo a causa de la puta sal que echan en las calles. ¿A quién se le ocurre? Es que no habrá otra forma de derretir la puta nieve?

18 de Mayo
La verdad es que a cualquiera que se le ocurra vivir en esa ciudad de mierda tan solitaria y tan fría tiene que estar loco de atar. Es la muerte. La bulla, el calor humano de los camellos, los chismes, las broncas d e los solares, los discursos de siete horas del comandante.... Qué delicia de vida era la Habana... lo demás es bobería, chico.

domingo, 30 de enero de 2011

TALLER LITERARIO KAFKA LATINO




Si Kafka hubiera nacido en Cuba, Méjico, Argentina u otro cualquier país hispanoamericano sería considerado un escritor realista o costumbrista. Esta frase esta empresa la ha escuchado atribuida a estos tres países y probablemente se diga también en Honduras o El Salvador y hasta Haiti. El ingenioso escritor Luis Landero, la considera enjudiosa en uno de sus artículos periodísticos a la par que lamenta desconocer al autor. Sin embargo, a juicio de la empresa, revela un desconocimiento, casi elemental de la obra del autor checo. Cuando dicen que Kafka en estos países sería un escritor realista dan por hecho que Kafka goza del mismo exotismo y alegre exuberancia, que se da en la vida social de estos países, o que cultiva una literatura basada en la irracionalidad, el despropósito, lo pintoresco, lo abultado, llamativo, caótico, colorista, porque la vida en estos países resulta siempre fuera de lo normal, de lo previsible o de lo fácilmente asimilable. Cuando las obras de Kafka exhalan una fría cotidianidad casi notarial, una grisura de cielo bajo y encapotado, en donde sin apercibirnos se sumerge un elemento extrañador, que realza todavía más la terrible e insufrible, a veces, normalidad de la vida. Gregorio Samsa a pesar de haberse convertido en un monstruoso insecto padece las mismas triviales tribulaciones y los mismos complejos que una cajera de supermercado.

lunes, 24 de enero de 2011

TALLER LITERARIO POÉTICA DEL FÚTBOL


El fútbol que hasta hace poco gozaba del desprecio clamoroso de los intelectuales, profesores de cualquier cosa, filósofos y escritores se ha convertido incluso en un motivo profundo de vehemente especulación ante la llegada del Mundial y otras competiciones de alto calado... y aparecen sesudos artículos hablando de la dramaturgia de la incertidumbre, de la poética de la imprevisibilidad, de los múltiples niveles de lectura que admiten los partidos de las selecciones, de las anagnórisis catastróficas y de los desenlaces truncados y las furibundas catarsis colectivas que se desatan en el estadio cuando toda la muchedumbre ebria se quiebra en una ola ondulante o se ponen a brincar como babuinos desquiciados cuando celebran exultantes el gol de su equipo.... Y mientras que los críticos llenan sus crónicas de latiguillos pedantes y pedestres y los futbolistas balbucean con una sintaxis dadaísta comentarios de una redundancia prodigiosa, que haría morirse de envidia a los mejores narradores metaliterarios, los escritores ven en el fútbol una cristalización profunda de la poética de Aristóteles y el sentido trágico de los románticos, y si el lector piensa, que exageramos, le mostraremos a continuación, algunas parrafadas de un lúcido y brillante artículo del profesor de filosofía, Daniel Innerarity (la empresa desconoce si se trata de un apellido islandés, un pseudónimo, o un acróstico indescifrable) aparecida en EL PAIS, el miércoles 14 de junio de 2006

Si Aristóteles y Schiller hubieran conocido las actuales dimensiones de los espectáculos deportivos, con todos los ritos y entusiasmos deastados, no hubieran tenido que cambiar demasiado sus poéticas. (..) El entusiasmo por el deporte es esencialmente el entusiasmo por una dramaturgia que obedece a una ley de culminación inminente y siempre diferidas. Las competiciones deportivas se dirigen hacia apoteosis repentinas, el gol, (por ejemplo) pero de tal modo que la culminación ha pasado ya o está por llegar. El deporte es así una organización que está regulada para convertirse en una escenificación de irregularidades.

Llegados a este punto, esta empresa extraña vivamente, el comentario espontáneo y punzante del parroquiano del bar, mientras se hurga con el palillo en los dientes y luego lo saca y lo esgrime para amenazar al delantero que acaba de fallar con la portería solo para él. -Si lo que yo te digo, Manolo, que este chaval no vale ni para dar sombra al botijo...

sábado, 15 de enero de 2011

FÁBULAS CERDUNAS: PERSPECTIVAS



Cuentan que contaba el cerdo rapsoda que un día tres cerdos con los ojos tapados tocaron a un humano. Uno le tocó la cabeza y pensó que era una piedra, uno le toco el pecho y pensó que era una piedra y otro le toco el muslo y también pensó que era una piedra.
-¿Y cuál es la moraleja? –preguntó el cerdo capcioso.
-Eso me estaba preguntando yo-dijo el cerdo rapsoda-La he olvidado….

lunes, 10 de enero de 2011

HAZTEMA. ORGIASMIO EN EL MANICOMIO ENTRE CAPERUZA RIJOSA Y EL LOBO FORNICIERO



Se frolistaban los ergulímicos clitorideos con un frenesí desmedido hasta gemebundear con jadisihipidos moritinosos y flujilosos arriba abajo y abajo arriba hasta que se desfondaron de gozo agropecuario junto a un pantano al 20% de su capacidad... (la empresa lamenta que este último detalle bucólico, como concesión al locus amoenus clásico, les haya sacado de situación.) La próxima vez no le encargaremos el cuento a un ingeniero agrónomo lector devoto de Rayuela en pro de la unidad de estilo y tono.

sábado, 1 de enero de 2011

HAZTEMA: DE LO TÉCNICAMENTE ÉTNICO


Mestizaje y étnico. Dos palabras de moda. A la empresa le sorprende como estas dos palabras se prodigan tan a menudo en tan variadas actividades como la gastronomía, la moda, el cine, las canciones, la religiones, la política, el turismo, el deporte, el narcotráfico, los viajes y como no, la literatura. Oímos hablar a menudo de moda étnica, de música étnica, (como si no fuera tan étnico Youssou N´dour o Miriam Makeba que Víctor Manuel o Chambao.) de cocina étnica (como si no fuera tan étnico un kebak, un fu-fu o unos callos madrileños), de garitos étnicos, de novelas étnicas (como si no fuera tan étnico Soyinka, Vargas Llosa o Graham Greene), de fútbol y baloncesto étnico, en donde se produce un rico e indispensable mestizaje y blablablablabláblablá. Pero...esta empresa se pregunta si el cruce mestizo se produce o produjese entre dos tontos pedantes de diferente raza...qué riqueza supuestamente étnica se saca de todo ello. ¿O es que dos tontos, sean de la etnia o raza que fueren, apareados entre sí, hacen medio listo?

viernes, 31 de diciembre de 2010

FÁBULAS HUMANAS PARA ANIMALES DOMÉSTICOS



El cerdo rapsoda contaba a su audiencia:

Los seres humanos están tiranizados por rutinas del lenguaje y encorsetados por sempiternas fórmulas rituales. Se saludan, se despiden y se felicitan constantemente simulando buenas maneras…. y deben decir buenos días, buenas tardes, buenas noches, hola, qué tal, cómo andamos, tirando, que lo pases bien, hasta pronto, cariño, hasta lueguito, mi vida, que duermas bien, cielo, cuídate, felicidades, mamá, enhorabuena, tío, cuánto tiempo sin verte, tronco, qué alegría saber de ti, felices fiestas, buena entrada de año y otras mandangas formularias hasta la náusea… a pesar de que cuando dicen estas cosas deben vencer una cierta desazón rutinaria y mecanicismo lingüístico… y acaso se sientan igual que ante un mendigo que extiende una mano. Tanto si uno le da una limosna como si se la niega, uno siempre se acaba sintiendo mal.
Nosotros los cerdos que tenemos más capacidad de síntesis podemos resumir todas estas fórmulas aburridas y engorrosas en un gruññññññññññññññ festivo y elocuente.

Y todos los cerdos gruñeron complacidos.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

EL INICIADOR DE HISTORIAS


Tenía escritos más de mil principios de historias prodigiosas. Los escribía en cualquier sitio: su mano, la puerta de un retrete, en una servilleta grasienta y luego los pasaba a su cuaderno de colores. Normalmente esos principios fabulosos se le ocurrían en presencia de una mujer hermosa, que se sentaba en frente de él en el metro o el tren de cercanías. Ahora camino del Hospital tenía a una joven que se apartaba el flequillo arrubiado delante de un best-seller, y entonces escribió con su caligrafía borrascosa sobre la esquela de un periódico.
La mujer aplastó una mosca en el libro, y luego reparó en que eran las palabras, que cobraban vida propia y se convertían en monstruosos insectos.
En el hospital le hicieron esperar 20 minutos y pudo pensar en dos o tres principios de relato increíbles. Uno de ellos se lo inspiró una enfermera de andares distraídos que daba ánimo a las viejas con una voz tímida.
La enfermera Kapeck miraba al enfermo terminal con una rabia tranquila mientras le desenchufaba el último tubo de su boca y sus pulmones burbujeaban en busca de aire...
Cuando estuvo delante del oncólogo, un hombre robusto con la cara granulada, pensó que sus palabras eran como el principio de uno de sus cuentos.
-Para serle franco, Martínez, tenemos que decirle que la cosa se ha puesto más bien fea. La metástasis se ha extendido hasta el abdomen. Tendremos que aumentar las sesiones de quimio a partir de esta semana.
Volvía en el metro como si no se hallara en ningún sitio. Sus ojos rebotaban contra las caras adormecidas y graves de los viajeros. En frente se sentó una muchacha muy hermosa, pero le parecía que su hermosura no le producía ya esos ataques de ciega exaltación y violenta felicidad.
Sacó su cuaderno de microrrelatos o mejor de principios de historias. Leyó alguna.
Al mirarse en el espejo Martín Kapeck, advirtió en que uno de sus ojos le miraba con una lejanía culpable, como si le reprochara su último crimen.
Algunos de sus amigos le decían que esos principios estaban cargados de potencialidad creativa y que muchos eran joyas en sí mismos, pues incluían en dos líneas un nudo innecesario de desarrollar y una final muy sugerente. Su madre se había aprendido media docena de memoria y se los contaba entre sorbos de whisky aguado a sus amigas pacientes en sus partidas de cartas de los jueves. Incluso alguna vez había tratado de dormir a su sobrina de 7 años con sus minirrelatos, pero ella le miraba con serio pasmo infantil y le decía... ¿Y después qué pasa, tío? ¿Por que no me cuentas alguna vez un cuento con final?
Se acordó de Cris, su última novia, que había dejado hacía unos tres meses. La había conocido como a otras en face-book. Él le escribía cada día un principio de historia y ella le correspondía con dos o tres haikus voluntariosos. Hasta que se conocieron en persona. Ella le susurraba sus haikus cerebrales en la oreja y luego se la mordía con un voraz hormigueo salivoso. Mientras hacían el amor, ella le desgranaba un haiku detrás de otro entre jadeos ardorosos y sus jadeos contrastaban con la fría inanidad de los haikus. Ella siempre le pedía una opinión sobre cada uno de ellos y él siempre tenía a mano un gesto convincente de aprobación, que ella correspondía con un beso posesivo en su boca, que le acaba raspando el paladar horas después con un aroma áspero a tabaco negro. Un día borracha se desplomó sobre su regazo y le dijo. ¿Sabes, cariño, que pienso en haikus? Todo lo que me viene a la cabeza es en forma de haikus y es que no lo puedo remediar.... Y mientras sollozaba hilvanaba sus haikus insulsos uno detrás de otro entre gemidos dolientes que a él le producían una hastiante indiferencia. Ya se le habían gastado las muecas de aprobación.
Releía ahora algunos de sus principios de historias prodigiosas.
Escribió su nombre completo, Beatriz de Moura, encima de un hormiguero y las hormigas empezaron a devorar las letras de su nombre y apellido una a una....
o
Cuando Marcos Kapeck despertó de su sueño y miró por la ventana había desaparecido la casa de enfrente con su peluquería y su agencia inmobiliaria y en su lugar se erigía una selva llena de pigmeos desnudos y absortos que le miraban en silencio.
Apartaba asqueado la vista de ellos. Le producían una dolorosa aversión. Todos eran vacuos, estúpidos o efectistas. En realidad así había sido su vida. Compuesta de principios de historias que prometían mucho, pero no daban ni para un mal párrafo. Así había sido con sus amigos escritores que conocía en los blog literarios, en las tertulias de Lavapiés, o en sus trabajos fugaces de operario telefónico o profesor en Academias de idiomas.
Así habían sido sus amores baldíos. Las treintañeras tristes que había conocido en los chats y en las redes de Internet. Tras tomar sus primeros cafés de ilusión, y leerlas varios de sus inicios magistrales, luego se posaba entre ellos una nube gris y enrarecida, y si no era así y la cosa funcionaba en el primer encuentro, no iba más allá de la cuarta cita, tras una cópula desmañada. No había sido capaz desde que perdió a su primera novia en un accidente de mantener una relación con una mujer por más de tres meses.
Así eran su historias, tres líneas azarosas que escribía en cualquier lado, inspiradas por la belleza inasequible de una muchacha que compartía con él cinco o diez miserables minutos en el asiento del metro o el tren de cercanías.
El cuaderno se le cayó al suelo. Una mujer mayor se inclinó a recogerlo. Ella se lo puso en su regazo sin que él llegara a reaccionar como si fuera un animal muerto. Vio su propia sonrisa lastimera disolviéndose en el cristal del vagón, mientras sus ojos rebotaban en los viajeros y en el túnel oscuro.
En cambió el muy cabrón, sí que había escrito una historia poderosa e invisible. Tenía que haber aprendido de aquel hijo de la gran puta. De su discreción y modestia iniciales.
Su cáncer de hígado había ido tejiendo con una precisión, rigor y disciplina implacables un relato de enorme fuerza y violencia. Una novela de gran aliento, como las que él no se terminaba nunca.

jueves, 23 de diciembre de 2010

EN EL NOMBRE DEL FETO (MEMORIAS DE UN ESCRITOR FRUSTRADO)

MÚSICA PARA FOLLAR


Cuando el cabrón –con todos mis respetos– de Pota Muerta, eximio editor español de sobra conocido entre los acólitos del mundillo cultureta,

me recibió en su despacho cercano a la Gran Vía madrileña, con motivo de la posible publicación de mi segunda novela en su editorial, Lengua de Trasgo, lo primero que hizo fue mandar a uno de sus lacayos a comprar unas cervezas –de las verdecitas– a una alimentación china. A pesar de su estado de –evidente– ebriedad, entre él y su –no recuerdo el nombre– factótum se dedicaron a demoler mi humilde –pero digna– obra literaria, que comienza como sigue:


Mis oídos estaban más llenos que la vagina de una starlet del porno.


El tipo –verdadero descubridor de nuevos talentos–, que no había leído ni la primera línea de la novela, abrió el fichero en su ordenador y, con la enorme pantalla delante, comenzó a destriparla echando ojeadas aquí y allá como el buen cubero, que tasa a ojo el peso de una arroba de judías. Comenzó –como se suele comenzar– por el principio, es decir, la frase de marras, que yo había situado en ese punto con la –evidente– intención de epatar al lector, de abrirle el gusanillo por decirlo de alguna manera.
Pota Muerta, al que no se le pasó por alto el truquillo, hizo vibrar sus rizos como los calamares de pega hacen vibrar sus tentáculos, preludiando una de sus eximias declaraciones: ¡Pero hombre –es cierto, soy un hombre–, se te ve demasiado el plumero! Esas fueron sus palabras exactas: se te ve demasiado el plumero. Yo, que no sabía a lo que se estaba refiriendo y me hallaba a la expectativa, sonreí estúpidamente. ¿A qué te refieres? Él, ajustándose las gafas de culo de vaso al entrecejo, perfiló un ademán sutil con sus dedos sobre la barba, apenas un rudimento de semana y media, y me dirigió una mirada sarcástica. Pues porque estás matando moscas a cañonazos, hombre –soy, es cierto, un hombre–. Y prosiguió su ínclito razonamiento: mira, chaval –de un plumazo me había degradado en el escalafón–, en esto de la LITERATURA, los escritores suelen utilizar anzuelos, pero es que el tuyo es demasiado evidente. Anda, mira, mira alguno de los libros que he publicado, para que veas lo que es un anzuelo que no se nota.
Y me sacó tres o cuatro libros, en uno de los cuales la primera frase era un guión de diálogo seguido de un: Cállate. ¿Ves?, me dijo, ¿ves cómo empieza? En la primera línea le manda callar al lector, ¿no te parece genial? Hombre, titubeé, pues supongo que sí, es ingenioso. Él asintió, dándole un sorbo más que amplio a su lata. Claro, y mira este otro. Y me enseñó otro libro, en el cual Había la siguiente secuencia:

¿Entonces?
Entonces sí.
¿Sí?
Sí.
Sí.
¿Vale?
Claro que sí.
Sí.
Que sí.
Vamos.
Vale.
Vale.


Yo me quedé estupefacto, con el libro entre las manos, abierto como la vagina de una starlet del porno, y Pota Muerta me miró con una expresión interrogativa o dubitativa, no sabría cómo definirla, y luego miró con desprecio a su factótum, que sonreía estúpidamente, y yo miré al factótum y él me miró a mí y todos nos miramos, en definitiva, sin saber qué estaba pasando por la cabeza de los demás. Y yo intuí –ahora se me antoja– que Pota Muerta estaba vanagloriándose de sus juicios, que el factótum sospechaba que Pota Muerta pronto estaría lo bastante borracho para invitarle a cenar en un italiano de la calle Libertad, y yo me maravillaba de cómo un tipo así podía decidir sobre la carrera artística de tipos como yo. Pensaba, para ser más exactos, en que Pota Muerta debió de ser en algún momento un tipo honrado, uno de esos jóvenes con ideas innovadoras que por falta de talento terminan siendo agentes o productores o editores, y cómo la indecencia se había ido apropiando de aquel hombre joven lleno de ideas y energía hasta convertirlo en el cefalópodo embriagado que tenía delante, que basaba la literatura en trucos y que no se leía las novelas antes de hablar con los autores.
¿Ves?, me dijo, y yo lo que es ver, no he visto demasiado bien nunca, sobre todo desde que me diagnosticaron una enfermedad congénita –suena a genital– en la retina, no obstante inspiré y le devolví el libro animándole a continuar, y él dijo: ¿Ves cómo una idea original puede ser un buen comienzo, siempre que no se exagere? Y yo me pregunté qué idea original había en aquel inicio, aparte de la de no contar nada de nada en las once primeras líneas, y entonces Pota Muerta se recostó, le dio otro trago a su lata y soltó algo parecido a: ha jugado con las expectativas del lector. Eso dijo, y luego afirmó que un buen novelista siempre jugaba con las expectativas del lector, como un buen amante, eso aseguró, un buen amante con el que una tía no sabe nunca cómo va a continuar el asunto, ¿me explico? Eso dijo, y yo me imaginé la figura gordinflona de Pota Muerta sobre una de sus lectoras, sobre una de sus secretarias, sobre la espalda del factótum, sobre el esqueleto de un antílope, y decidí marcharme enseguida pero no lo hice.
Pota Muerta siguió leyendo. Yo bebí un sorbo de mi cerveza, el factótum comentó lo frías que estaban siendo las tardes últimamente, y luego me dijo que la lectora de mi novela había ido a su mesa de fámulo principal para señalarle la primera línea, esa de la starlet del porno, aunque no sé bien si quería decirme que a ella le gustó o que no le gustó, o que le pareció un truco facilísimo, o que a él le pareció un truco facilísimo o que le gustó o no, lo cierto es que Pota Muerta interrumpió nuestra plática. Bueno, el primer capítulo no me parece demasiado potente para comenzar el libro –tras hojearlo durante dos minutos y medio–, así que pasemos al segundo.
Pota Muerta leyó el comienzo del segundo capítulo y se echó a reír. Luego señaló el ordenador y dijo: mira, ésto tiene su gracia. Podíamos comenzar el libro por aquí. Y leyó en voz alta:
¿Quién no sabe lo que haría si acertase una quiniela, si fuera más alto, si tuviera el pelo rubio y los ojos azules o una polla de treinta centímetros? Pero nadie parece saber bien qué hacer con lo que tiene entre manos.



Pota Muerta sentenció: esto no se nota tanto, es más sutil. Y el factótum estuvo de acuerdo. Y yo no dije nada porque me estaban entrando ganas de vomitar. Luego Pota Muerta –de ahora en adelante P. M.–, tras haber decidido por dónde comenzaría mi novela, señaló: ahora vamos a echarle un vistazo global. Y tiró de avance de página hasta que encontró una palabra que le llamó la atención, en concreto el vocablo jazz y leyó lo que ponía y le pareció una mierda de juicio, porque yo decía que el jazz era una música negra o de raíz negra y él sabía de sobra –porque había sido músico de sesión– que el jazz era una música en la que había habido negros muy buenos, sí, pero que habían inventado los blancos. Entonces el factótum levantó la mano como un niño aplicado que se dirige a su profe y cuestionó la afirmación con la misma sonrisa sibilina de siempre, y Pota Muerta se rascó los rizos, al borde de un estallido de cólera, para pedirle que si no sabía de algo que por favor mantuviese la boca cerrada, porque el blues o el gospel o el rock 'n' roll sí que podían tener una raíz negra, pero que el jazz era harina de otro costal, porque una cosa era el color de piel de Miles Davis o de Charlie Parker o de Oscar Peterson o de Louis Armstrong o de Nina Simone o de Billie Holliday y otra muy distinta que ellos hubieran creado el jazz, y el factótum replicó con un tono bajísimo –de reptil o de lombriz o de larva de mosca–, que al menos reconociera que los negros habían sido los mejores intérpretes de jazz a lo largo de los tiempos y que eso TENÍA que significar algo, a lo que Pota Muerta saludó con una carcajada, tachándole de ignorante, porque si él no conocía a músicos blancos, amarillos o indios de jazz no significaba que no los hubiera, y dijo que Tete Montoliú había hecho tanto por el jazz moderno como el mismísimo Thelonious Monk. Y después de aquello, P. M. bebió lo que quedaba de su cerveza y le ordenó al factótum que bajara a por otras tres al chino de abajo, y el factótum se fue y volvió y P.M. continuó demoliendo mi novela con extractos que sacaba de aquí y de allá, que si esto es mentira, que si esto es infantil, que si esto está mal escrito y la crítica nos va a dar candela por el culo, eso dijo, porque los críticos eran una panda de cabrones que confundían un idiolecto con una mala escritura, aunque mi idiolecto, según su juicio –y él se manifestaba a favor de las innovaciones lingüísticas, que quedase claro– estaba muy cerca de una escritura deficiente y me preguntó qué tenía yo que declarar al respecto.


Y yo le dije que lo único que sabía era que el reggae era la mejor música para follar, y P.M. se quedó callado, como si no pudiese creer que le estuviese contestando aquello a su sencilla pregunta, mientras el factótum se reía a escondidas, tapándose la boca, una sorda venganza contra su jefecillo de pacotilla, aquel tipo que se lo follaba a él y a un esqueleto de antílope en mis pensamientos, y P.M. reconsideró lo que le estaba diciendo y buscó reggae en mi novela y leyó lo que ponía y despachó la cerveza, asegurando que jamás había oído nada parecido. El factótum me preguntó si lo había experimentado en mis carnes y yo le dije que no, que me lo había dicho un rastafari puesto de maría hasta las cejas en San Francesc de Formentera, con la firme convicción de las propiedades afrodisíacas de todo lo que rodease a su cultura jamaicana, y que me había hecho tanta gracia que lo puse en la novela.
A renglón seguido me levanté, tendí la mano a ambos, y me largué del despacho, escuchando la voz de P. M. inquiriéndole a su factótum qué mosca me había picado, caminé unos pasos y me quedé quieto en mitad de la penumbra, pues salvo el despacho de P. M. el resto de las estancias de la editorial estaban a oscuras. Por nada del mundo hubiera apelado a P. M. o a su servicial criado –uno tiene su orgullo–, así que escuché el silencio que se instalaba en el despacho de P. M., escuché un sonoro eructo que no supe si atribuir a uno o al otro, me desplacé a pasitos cortos con las manos extendidas –émulo de Frankenstein, de la Momia, de los muertos vivientes– y antes de franquear el último umbral oí al factótum que interpelaba a P. M. con su voz de hippie bienintencionado. Al principio creí que le iba a decir que había estado grosero conmigo, que así no se trataba a los jóvenes autores –él también era joven–, pero sólo alzó su voz aún más humillada que de costumbre para recordarle al eximio P. M. –gurú de la literatura novedosa en castellano, shogum de los inicios con anzuelo, perito en raíces musicales de las corrientes modernas–, que aún no le había pagado ni un maldito euro de las seis cervezas Heineken que ha´biamos consumido aquella noche.
El feto Malayo

lunes, 20 de diciembre de 2010

TALLER LITERARIO FLAUBERT



Escribir es rehusar que decía el bueno de Flaubert, el eximio novelista francés, que se documentaba escrupulosamente para describir a un loro o hasta cuando le daba un ataque de hipo a uno de sus personajes. Piense hasta qué punto hubiera variado la obra de muchos autores de nuestra época, si aplicaran, sensu estrictu, el principio de Flaubert, y si no se hubieran dedicado a otra cosa, (después de tachar una a una todas sus frases de sus cuarenta novelas históricas o de género negro), a cosas con menos rumbo y glamour, como abrir una tienda de bombones, un mercadillo de filatelia o regentar un quiosco en un barrio noble de la ciudad. Esta empresa sigue pensando que es bueno que haya escritores de tercera y cuarta fila para que se acaben notando los que son buenos de verdad.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Haztemilla. El club de los suicidas sin público



Decía Oscar Wilde que la tragedia de los otros siempre tiene algo de ridículo para los demás. Esta frase le inspiró al eximio escritor inédito, Pedro Contreras, el siguiente cuentecillo macabro.
Un hombre de edad mediana, de estatura mediana, y de peso mediano, y casi todo mediano, se tiró a la vía del tren para que este le arrollara no con mediano éxito precisamente. Una señora que iba de pie, algo agobiada, dijo resoplando:

-Vayas horitas de tirarse que tienen algunos. Se me van a pegar las lentejas.

Hay algunos suicidas aguafiestas que tienen tan mala suerte de provocar el fastidio instantáneo en los demás, cuando deciden tirarse a la vía del tren en horas puntas. Todo suicida debería saber que si hay una fuerza que mueve o paraliza el mundo es la indiferencia de los otros .

viernes, 10 de diciembre de 2010

HAZTEMA. REQUILORIOS GRAMATICALES O LA INUTILIDAD DEL CONOCIMIENTO




Luis Landero arremete en sus artículos, con su sabiduría algo escéptica de antiguo profesor de secundaria, contra los nuevos planes de estudio en donde se enseña mucha lengua, muchos requilorios gramaticales, dice literalmente, y cada vez menos literatura, como si esta se hubiera convertido en la cenicienta del sistema o mejor dicho en la Cantante Calva de Ionesco, que como saben los que la han leído, nunca aparece.
Y encima todos estos conceptos y artilugios gramaticales no sirven para comprender las bellezas y los epítetos tan bien puestos de las églogas de Garcilaso, la inefabilidad mística de San Juan, las metáforas audaces de Lorca, el humor iconoclasta de Valle-Inclán o las sutilezas narrativas del Quijote. Los alumnos aprenden a reconocer los suplementos y los complementos en una oración, con la misma inercia mecánica que reconocen los rosetones o los pináculos en una filmina de una catedral, o a despejar la incógnita en las ecuaciones de segundo grado o a completar un silogismo... pero luego cualquier novela del XIX por entretenida y amena que sea se les cae de las manos por su propio peso.
Y tiene razón Luis Landero en reconocer que el maldito y escurridizo suplemento no sirve para nada en esta vida, solo para darse el gustazo de reconocerlo, y reconocer que uno lo reconoce por las buenas, a golpe de luminosa intuición, como a otros se les aparece la virgen.... En fin que uno no va a ser más feliz ni va a entender mejor el lenguaje de los políticos, plagado de suplementos, por otro lado .
A veces los medios y procedimientos académicos se convierten en un triste fin en sí mismo como una pescadilla que se muerde la cola o como un contorsionista de circo, que pudiera sorber su propio orto durante horas.
¡¡Cuanta obscenidad infundada, madre mía, que no inutilidad vacua, se encierran en los programas académicos!!

miércoles, 8 de diciembre de 2010

TALLER LITERARIO LA CATARSIS ALMORRANERA




Los dramaturgos de nuevo cuño han revolucionado el concepto de catarsis, les explicaba, Pedro Contreras, en su taller el papel en blanco... pues antes esta se incluía en el plano de la trama, pero ahora, como ya apenas existe trama ni acción ni argumento ni mandangas en vinagre... la catarsis está en el plano formal. ¿Me siguen?
-A medias-opuso una de las viudas de guerra.
Pues mire Romualda.... la catarsis eso que debe producir horror y piedad y náuseas metafísicas a los espectadores, y dejarles con mal sabor de boca, ya no está en lo que se cuenta, en que un hijo se acueste con su padre o una mujer se suicide por no poder enterrar a su hermano como Dios manda, porque en las obras de hoy ni hay muertes ni suicidios, ya que los personajes no se levantan la voz....ni cuando se pegan un golpe con una ventana, porque tampoco hay ventanas... así que el horror, la piedad y la compasion y la náusea metafísica, se infiere de las pajas mentales y formales, con que experimentan los autores para desafiar a su publico y dejarles KO en el intento. O en cualquier caso en sobrevivir a la dureza de la butaca y los crujidos de varios culos inquietos y escasamente receptivos. La catarsis hoy es igual a tener un callo en el culo o una almorrana estoica y especialista en el arte de la ataraxia. ¿Lo entiende ya?
-Estoy en ello.
-Para ponerle un ejemplo pedestre. Es como si usted nos contara las circustancias de su viudedad y a nosotros no nos diera pena en absoluto por el hecho en sí, sino por la poca gracia con que lo cuenta. ¿Ya lo coge?
-Me temo que sí.
-Bueno, pues no se lo tome a mal ni por lo personal, que era un ejemplo inocente.

lunes, 6 de diciembre de 2010

TALLER LITERARIO POÉTICA DE LA MOSCA COJONERA



En un museo de provincias todos los cuadros, consolas, alfombras, tapices, búcaros, y demás enseres eran descritos por una guía madura, como objetos con mucho carácter.
La empresa admira esa capacidad de síntesis de los guías de arte y a veces se siente abrumada por las mil matizaciones sutiles de los teóricos y críticos literarios. ¿¿¿Para cuándo una etiqueta tan sustanciosa y abarcadora para describir un poema, una comedia de enredo, o un relato metaliteraio.??? Es un poema surrealista con mucho carácter, se podría decir, o una adaptación de Hamlet con mucho carácter o un microcuento con mucho carácter, etiqueta que no dejaría insatisfecho ni a los lectores ni al autor, ni mucho menos a esta empresa, a la que le aburren hasta los tuétanos, ya, los tiquimiquis estilítiscos, florituras psicoestéticas y melindres sociopragmáticos, que se les busca a las obras literarias y la legión de Harold Blooms que le salen a Shakespeare o al Quijote como una manada de moscas cojoneras zumbándole las pelotas a un toro salvaje. (La empresa casi lamenta a veces la ramplonería rampante de sus metáforas zoológicas, aunque promete revisarlas en futuras ediciones, para ver si siguen encajando o se quedan obsoletas y se caen como brevas maduras por su propio peso.)

sábado, 4 de diciembre de 2010

HAZTEMA BORGES Y MARADONA




Cuando le preguntaron al gran Borges, qué opinaba de la estrella futbolística Diego Armando Maradona, contestó sin ambages:
-¿Y ese pibe quién es?
Algo parecido le sucedió a Maradona, cuando le preguntaron por Borges:
-Sabés que me suena cantidad ese pibe. Una mina que tuve no hacía más que hablar de él como loquita... así...como si se le fuera la vida en ello.
Las dos personas más famosas de Argentina se ignoraban olímpicamente o pretendían ignorarse. Dicen los filósofos que la ironía es el arte de simular lo que se conoce.
Cosa que a los argentinos, en general, no les viene por vía congénita. Pues les cuesta callarse lo mucho que saben de los misterios de la vida, por eso las sobremesas en Buenos Aires duran siete horas y la de la comida se te junta con la de la cena.
En España, de nuestros políticos, artistas de toda índole, gentes del espectáculo, y grandes comunicadores, debemos pensar que son anti-irónicos por naturaleza, que no están dotados para la ironía, pues no disimulan lo que saben, sino lo peor de todo, hacen ostensible todo lo que no saben, aunque hablen de ello como si lo supieran.
Así que lo contrario de ironía, a juicio de esta empresa, vendría a ser la palurdez exhibida sin pudor ante las masas adormecidas.

domingo, 21 de noviembre de 2010

HAZTEMA LUNA DE MIEL CON UNA PUTA



El amor incorrespondido o contrariado ennoblece el espíritu y refina la inteligencia. Esta memez la introdujeron los trovadores provenzales, se apropió Petrarca de semejante perla, se la pasó a los plomizos poetas de cancionero, la recogió Garcilaso... y ha prevalecido hasta la poesía moderna con pocos matices. Así que el enamorado tozudo al que le dan todas las calabazas del mundo, se siente como si tuviera un doctorado en Harvard, aunque no sepa hacer la o con un canuto.
Esta empresa, decididamente, y gracias a su insobornable sentido común...del que espera contagiar algo a sus lectores, piensa que es preferible el amor de una puta barata, aunque sus besos sepan a vino de tetrabrik y no te aumente la inteligencia ni te ensanche el espíritu un milímetro, al de una princesa evanescente, que nunca te mirará a la cara, ni te rozará con el aliento, a pesar de producir refinadas jaquecas y sublimes estados de sufrimiento.

sábado, 20 de noviembre de 2010

TALLER LITERARIO EL ARTE DE ESCRIBIR CON EL CULO



Completar con un final feliz la siguiente pieza teatral tratando de mantener vivo el espíritu de sainete minimalista cuasiexistencialista, que promete mucho, (como una rubia calientapollas en una discoteca, pero que luego recogiera velas) y que lo impregna todo, desde su planteamiento mismo. Y si el horno está para bollos, puede añadir alguna nota sicalíptica, que el género teatral ha sido siempre muy agradecido para el humor grueso, inspirándose en la fotografía de arriba.

DE CULO
María:. La vida se me ha meado en la cara, Lucas
Juana: ¿Cómo dices, Pedro?
María: La vida se me ha meado en la cara, Matías.
Juana: La vida ¿Qué....?
María : Se me ha meado en la cara, Mateo. Me ha tratado de culo.
Juana : ¿Quién dices?
María: La vida.
(Pausa.)
Juana : Ah, bueno. Si es solo eso…

domingo, 14 de noviembre de 2010

FÁBULAS CERDUNAS




El cerdo rapsoda encontró escrito en unas servilletas manchadas de crema y migas de bizcocho estas palabras escritas con letra apresurada firmadas por un tal feto-olé. Se las gruñó a sus hermanos congéneres mientras hozaban en el barro despanzurrados.
Esta empresa de vez en cuando escucha a algunos críticos y estudiosos alumbrados de la literatura moderna reflexiones de este calado: Como que al escritor actual ya no le queda más remedio que escribir Metaliteratura pura y dura, que ya no tiene sentido escribir una narración que cuente batallitas, una novela con asunto y tema, una obra de teatro con personajes y un conflicto consistente y reconocible, y por tanto se establece el dogma de que la literatura si debe ser algo, es meramente autorreferencial, como si hubiera perdido de pronto su jugo, y por tanto su capacidad de representación del mundo, y se convirtiera en un mero artefacto o entelequia para filosofar sobre la propia Literatura con mayúsculas, como el hombre que al borde de un precipicio grita su nombre para escuchar el eco cada vez más debil de su voz.
Un poco cortos de miras deben ser aquellos escritores, que no ven una historia posible tras la silueta derrotada de un anciano, tras una belleza adolescente, anónima y baudelarina, que uno se cruza en un paso de cebra, o detrás de una tez oscura, unos ojos temerosos, que habla en una lengua ininteligible, y que se sienta en el metro, con una especie de pudor ensimismado o para simplificar en un gato subido a un árbol. La realidad, es tan rica y se renueva a cada instante, muy por encima y por delante de la inventiva limitada de los genios y sus delirios egometaliterarios.
¿Qué es eso de la metaliteratura?- preguntó uno de los cerdos mientras masticaba barro.
-Es algo así como tirarse un pedo después de haber comido un montón de desperdicios y quedarse uno oliéndolo hasta que deje de oler o incluso seguir oliéndolo cuando ya no huele.-pontificó el cerdo rapsoda.
Y entonces el cerdo rapsoda engulló la servilleta de un solo bocado mientras todos reían sin saber muy bien por qué.

jueves, 11 de noviembre de 2010

TALLER LITERARIO DON QUIJOTE LECTOR DE SÍ MISMO


Cervantes es el primer escritor que supo convertir la propia literarura y su celebración en protagonista primordial de su obra, y que llegó a hacerlo, quizá porque nunca se lo propuso, de forma natural y sin apenas estridencia. En la segunda parte del Quijote, la primera parte del Quijote, es un personaje más, que sirve para dar cohesión a las diferentes figuras y permitir la complicidad entre las mismas. Sobre la personalidad de Don Quijote se proyecta o se filtra su existencia libresca.
Luego, muchos novelistas y cuentistas contemporáneos le imitaron, pero más para mirarse el ombligo y exhibir su exquisito bagaje lector o el de sus criaturas, o crear una sofisticada superposición de planos, o porque acaso no tenían realmente una historia interesante que contar y preferían mostrar las historia en su proceso de ser contada. En estos casos la propia literatura nos habla de sí misma con tanta avidez y obscenidad que se acaba autodevorando, y nos recuerdan a esos contorsionistas procaces que son capaces de engullir su propio sexo. Habría que aprender de Cervantes y de sus discretas habilidades para que la literatura que nos habla de sí misma, se note lo menos posible y pase de puntillas. Porque Cervantes, al revés, que muchos de los narradores modernos, de cuyos nombres prefiere la empresa no acordarse, nos la supo colar de contrabando.

lunes, 8 de noviembre de 2010

HAZTEMA. LOS ENCANTADORES DEL LENGUAJE


Esta empresa se sorprende cada día más, de la sima abismal que existe entre el lenguaje políticamente correcto de los medios de comunicación y el lenguaje duro y espontáneo de la gente de la calle. De tal forma que el moro cabrón y traicionero, la tortillera camionera, el cegato o el viejo chocho gagá , se metamorfosean en el lenguaje de los periódicos o de la tele, en el magrebí sujeto a bolsas de marginación (como si la marginación se pudiera guardar en bolsas), en la lesbiana pletórica de orgullo lésbico, en el discapacitado sensorial y en el anciano afectado por el alzheimer, como si hicieran danzar la serpiente venenosa con la flauta de las palabras encantadas o les envolvieran en un papel de celofán , que luego la gente en sus conversaciones privadas, se complaciera o complaciese en quitárselo a mordiscos y desgarrones. Cuanto más fino y aséptico es el lenguaje de los medios, más bronco y degradante es el lenguaje de la gente.
Para paliar este desfase y provocar una retroalimentación entre ambos discursos, la empresa piensa, que en los medios, se busquen las medias tintas, y se adopten expresiones más desenfadas, de este calado, verbigracia: La torti encantada de sí misma, el vejete bien majo con la cabeza perdida, o el morito que no tiene donde caerse muerto, pero no es mala gente....

viernes, 5 de noviembre de 2010

HAZTEMA EL VICIO SOLITARIO



Jaime Gil de Biedma comparaba la poesía con el vicio solitario. La empresa, bastante alarmada, se da de golpes en el pecho y se sube por las paredes como el toro de la reyerta lorquiano, pensando, que en esta época de exaltación desenfadada y alegre de la pornografía dura, asequible y omnipresente y del amor propio, los poetas potenciales pueden ser legión... y se pueden multiplicar como en el pavoroso cuento de las escobas, que a esta empresa tanto le inquietaba de niño. Al final habrá que darle la razón a Quevedo que decía que no hay mejor manceba que la muñeca de uno.

domingo, 31 de octubre de 2010

FÁBULAS HUMANAS PARA ANIMALES DOMÉSTICOS



FÁBULAS HUMANAS PARA ANIMALES DOMÉSTICOS
El cerdo rapsoda


Entre las fábulas más celebres y crueles sobre seres humanos que circulan entre los Cerdos de El corredor del Henares está la que cantó, rimó, gruñó y luego escribió el Cerdo rapsoda mayor en un lodazal y que posteriormente fue transmitida a lo largo de varias generaciones con leves cambios por vía oral. Se han encontrado ejemplos de la misma fábula con ligeras variaciones y deturpaciones entre las comunidades de Cerdos de la Patagonia, California, y Nueva Inglaterra y el Ring de Kerry, y también en los Balcanes. Esta es la fábula:

Érase una vez un hombre muy flaco y muy limpio y muy bien vestido, (pues los seres humanos no solo se visten sino que también se pueden vestir bien, mal o regular según su propia perspectiva), que iba a una entrevista de trabajo un día muy lluvioso y al ir a cruzar una calle un coche que pasaba rápido le salpicó las perneras de los pantalones. Entonces no supo qué hacer: si volver a su casa a cambiarse de ropa o ir a la entrevista con los pantalones sucios. Y como se quedó parado en mitad de la calle durante diez minutos, no vio venir un autobús que le arrolló y le hizo papilla y le manchó todavía más el traje, no solo de lluvia y barro, sino también de su propia sangre y entresijos, y a partir de ese momento, no tuvo que decidir si iba a la entrevista o volvía a casa a cambiarse los pantalones.

Y todos los cerdos que escuchaban esta historia empezaron a reírse a mandíbula batiente y a revolcarse por el lodalzal hasta partirse el alma.

sábado, 30 de octubre de 2010

TALLER LITERARIO EL ARTE DE TITULAR



Pedro Contreras sufría mucho a la hora de poner un título sugestivo y prometedor a sus novelones y a sus dramas. A veces recurría a los alumnos aventajados de su taller... pero estos le proporcionaban unos títulos insulsos o pretenciosos... Hasta que un día le dijo su viejo amigo de la infancia, Bonifacio Bustamante. ¿A ti te gusta como suenan Don Quijote de la Mancha, El perro del Hortelano, El alcalde de Zalamea, Coplas por la muerte de su padre, La Celestina, Fortunata y Jacinta, La Regenta, Crimen y Castigo, Guerra y Paz, o El Ulises? ¿No opinas que haciendo una laboriosa abstracción de la calidad indiscutible de estas obras parecen títulos de zarzuelas de segunda categoría? Pues.... mira para lo que vale un título. Si la novela es un ladrillo el título no la va a mejorar. Es como ponerle un envoltorio de celofán a una mierda de vaca.

jueves, 28 de octubre de 2010

TELEVISIÓN . BORIS IZAGUIRRE O LA NATURALIDAD ANTINATURAL



La naturalidad a espuertas hace ya tiempo que nos abruma desde la televisión. Los presentadores, los actores y los periodistas son de lo más natural, en los anuncios, en las series, en los concursos, en las tertulias, hablan de forma natural, se manosean, se besan o se magrean de forma natural, se cabrean de forma supernatural, se chillan y se insultan con suma naturalidad y hasta salen en bata y pantuflas, de lo más naturales, si lo exige el guión, y también, humillan al público como si se rascaran una oreja y sacan temas naturales a porrillo y hablan de lo divino y de lo humano sin ningún complejo.

Les vendría bien a todos estos presentadores un cursillo brechtiano intensivo, para que sean capaces de distanciarse de sí mismos y asustarse de su propia naturalidad. Sinceramente, a veces se echa de menos el engolamiento y la acartonada rigidez de los de antes.

miércoles, 20 de octubre de 2010

ME GUSTARÍA SER FRANCÉS


Cuando ves a los franceses salir a la calle y pelear por sus derechos, aunque luego no sirva para nada, me preguntó porqué no nací francés.

Aquí nada. Una huelga que fue un paripé y todo sigue igual. Nada cambia.

Los sindicatos seguirán viviendo del cuento; los parados, jodidos; los trabajadores, cada vez un poco peor.

Tal vez allí nada cambie, pero, al menos, pelean. Aquí todos muertos, amuermados, atontados.

Además, reconozcamos que en general hacen mejor cine que nosotros.

Eso sí, en programas del corazón y en deportes somos la hostia. Preferimos ver una teleserie sobre la princesita Leticia y su "maravilloso" príncipe a ver una serie sobre romanos y Viriato. Belén Esteban es nuestro modelo... ¿qué esperábamos? Nos tienen bien controlados...


Lo dicho, me gustaría ser francés... Al menos, tendría más dignidad...


Feto-Garci

jueves, 7 de octubre de 2010

PAPEL MOJADO




El tío de Pedro Contreras tenía la manía de leer libros solo los domingos por la mañana dándose un baño de agua muy caliente, hasta que los dedos se le quedaban como sarmientos y las letras se ablandaban, y entonces los adjetivos innecesarios, y los primores de estilo, como la piel de las patatas cocidas, se desprendían por sí solos.
A veces hasta se caían del libro, capítulos enteros y hasta la mitad del nudo de una novela histórica quedando muchas veces reducida a un microrrelato monterrosino. En algunos libros de poemas se evaporaban todas las palabras de las páginas y entonces estas retornaban a una blancura inquietante.

sábado, 2 de octubre de 2010

TALLER LITERARIO VIII SOBRE JESUCRISTO


Menos mal que Jesucristo fue ágrafo, porque sin escribir una sola palabra ha tenido una tribu innumerable de exegetas y una bibliografia desorbitada saecula saeculorum y que ha dado cuerda para rato. ¿Qué hubiera pasado si le hubiera dado por escribir una sola frase... o componer un soneto petrarquista a María Magdalena... o un villancico navideño a San José, o una sátira en tercetos a los mercaderes del templo…. o por quedar que no quede, hasta un melodrama rural, o una novela saga de gran aliento sobre las doce tribus de Israel o recitar un epitalamio en las bodas de Caná... o un libro de autoayuda para el ladrón bueno... o no digamos ya.... escribir sus memorias... Les hubiera dejado sin trabajo a San Marcos, San Lucas, San Juan y San Mateo y el Vaticano sería una enorme biblioteca y el Papa el bibliotecario mayor... y no hubiera dejado sitio ni para Cervantes ni Pérez Reverte....

lunes, 27 de septiembre de 2010

MAPA CONCEPTUAL


Este es el mapa concertual que hizo en clase el bestia del Javi expirándose en los mapas.concertuales que hace la profe de Lite de este año con la generación del 98 que nos deja el cerebro más centrifugao que una peonza.... ¿A qué mola mazo?

Vanessa Sobrado. Muy pronto volveré con mis feto comentarios.

domingo, 26 de septiembre de 2010

TALLER LITERARIO VII POÉTICA DEL HASTÍO


Pedro Contreras trataba de combatir el calor de agosto echando una siesta perpetua arrebujado entre las sábanas sucias y sudadas. No tenía ganas de levantarse. Le llegaba un hedor a aceite refrito del vecino ecuatoriano que le estragaba el alma. Le pareció que ese era el olor de la vida. Tan monótona, tan gris, tan llena de tiempos y horas y tardes muertas, tan sucia y a veces tan barata, como si nada progresara mientras sus músculos embotados y laxos eran incapaces de hacer que su cuerpo se incorporara, para dedicarse a alguna actividad que le hiciera deponer su hastío vital por cinco minutos... Se le agotaban los adjetivos existencialistas y se asqueaba de su turbio pesimismo cansino.
Qué poco se parece la vida a una obra de teatro, siempre tan llena de tiempos muertos, de gestos gratuitos, de situaciones injustificadas, de equívocos sin resolver, de deseos difusos y mezquinos, de objetivos inalcanzables, de palabras huecas y cháchara ruin, tan carente de tensión y progresión dramáticas, de personajes o siluetas estereotipadas tan planos y poco interesantes que parece que uno los hubiera parido, tan llena de finales cerrados y previsibles hasta la naúsea.
Definitivamente, el primero que tenía que haberse apuntado a un taller de Dramaturgia era Dios, que creó el mundo en seis días y así le salió.

sábado, 25 de septiembre de 2010

HAZTEMA: LADY GAGA Y GÓNGORA



Don Bartolo Contreras, que como recordará el lector no desmemoriado y que no haya interpuesto varios bestsellers y algunos manuales de autoayuda, antes de embucharse estos haztemas entre pecho y espalda, era profesor de Lengua y Literatura, amén de pariente de Pedro Contreras, escritor prolífico, pero de obra virgen e inédita, y por tanto, refractaria a los cantos de sirenas del mercado editorial. Pues el susodicho, como se encontraba en su último año de jubilación... y como cada año, los alumnos leían menos, y su bagaje lector en literatura española era tan raquítico, como esas acacias que plantan en las aceras y que parece que no van a crecer nunca... (A Bartolo Contreras le enorgullecía en lo más íntimo de su ser sus mentales tropos vegetales) y el que más leía, (continuaba dándole al monólogo interior).. se había leído como mucho... y ya eso daba para una fiesta: el Lazarillo, tres capítulos del Quijote, ocho líneas de la Celestina, una novela cortita de García Márquez y otra cortita de Delibes.
Así que Bartolo Contreras decidió tomarse las cosas con deportividad y tras hacer una estadística, desmotivadora hasta las agallas, de las dos o tres lecturas escuálidas que llevaba cada alumno de clásicos españoles, decidió, que no tenía sentido hablarles de Baroja ni de Unamuno ni de Valle- Inclán ni de Clarín ni de Ferlosio ni de Blas de Otero ni de Buero Vallejo ni de Muñoz Molina…

Así que, hijos míos, a vosotros hablaros de literatura española es como hablaros del sexo de los ángeles o como tener una tía en Granada que ni era tía ni era nada, así que los martes y jueves que toca literatura, vamos a ver videoclips de Lady Gaga, que son más complejos y barrocos semióticamente hablando, que las Soledades de Góngora y más lentos que El Jarama y más herméticos que el primer capítulo de Tiempo de silencio y más picarones que El Lazarillo y El Guzmán juntos, y así me preparáis para mi jubilación, le cojo el gusto al asunto... y me siento a verlos con mis nietos en la tele... hasta que me muera.

jueves, 16 de septiembre de 2010

FACE BOOK O LA RED DONDE SE ENREDAN LOS PRESUNTUOSOS




Después de que varios amigos, alumnos del taller literario, le querían adjuntar a Face-Book, Pedro Contreras, decidió apuntarse, y tras rellenar con desgana su perfil y pinchar una foto de su primera comunión vestido de marinero con un ojo bizco y un flequillo lacio de los de antes, puso como carta de presentación.


No entiendo qué furor causa en la gente esto de face-book.. Pues no he visto algo más absurdo ni más falso ni más vacuo. Yo disfruto tanto de la soledad, como de la compañía o de ciertas compañías. En la soledad, como Cernuda, amo a los hombres (algo más a las mujeres) en muchedumbres. En compañía añoro dos o tres horas antes que la mayoría de la gente el momento de perderme de vista, de despedirme a la francesa, pues en las cenas, las reuniones, los picnics, las comidas familiares, las tertulias, tengo la inevitable sensación de que se alargan más de la cuenta y se les saca el jugo que no tienen, así como las fastidiosas despedidas eternas de los españoles, en el quicio de la puerta, del chalet, del bar de copas, como si quisiéramos olisquearnos sin olisquearnos antes de hundirnos en nuestra insobornable soledad.
Y Face-book es algo a medio camino entre la soledad y la compañía, una tierra de nadie, un simulacro promisorio y tramposo de compañía y de nostalgias compartidas a través de fotos en donde uno o una cuelga su imagen con más glamour, con una sonrisa más expansiva, su figura más exótica con una serpiente en el hombro o diez niños negros desnutridos detrás o aquella foto en donde se abraza con un compadreo ebrio y algo aparatoso a amigos a los que uno no tiene tiempo para llamar ni para verse ni siquiera para echarlos de menos.
Creo que es el espejo de nuestro tiempo, el espejo que refleja una silueta solitaria en medio de una legión borrosa de amigos zombies, un pacto estéril que pretende perpetuar la amistad más allá de lo ilusorio, cuando todos sabemos, que la amistad, que muchas amistades, por fortuna o por desgracia, tienen fecha de caducidad.
El próximo día hablaré de los exhibicionistas geniales paridores de hueras ocurrencias, que son legión en face-book.

domingo, 12 de septiembre de 2010

HAZTEMA XXXIX LOS POETAS NO SABEN RECITAR




Pedro Contreras en la tertulia que hacía en el Ecónomico de Lavapiés con sus amigos escritores, sugirió al segundo pacharán, que sería necesario escribir un manual de prosodia declamatoria para cuando los poetas recitaran sus propios poemas.
-¿Y eso?-le preguntó su amigo frunciendo la nariz.
Los poetas no saben recitar bien sus poemas. O ponen una voz cavernosa, lenta y pontifical, como hacían Neruda y Alberti, que bostezan sus propios versos como si les retumbaran en su alma vieja de baúl y otros como José Hierro y Ángel González los leen o mejor los leían con una falta de énfasis preocupante como si se liaran un cigarrillo con sus propios versos.
-¿Y Benedetti con su lentitud melancólica?-le dijo uno de sus contertulios.
-Hace que la misa del viernes santo parezca un carnaval.

viernes, 10 de septiembre de 2010

FETOCONSULTORIO CONSEJOS A AMALIA TORRADO



Amigos fetolectores y fetolectoras


Me llamo Amalia Torrado y desde hace tiempo quería escribiros para contaros algo muy intenso, y que me hace sufrir y gozar al alimón, de mi misma en relación a otros seres humanos. Mirar voy al grano, por eso de no gastar vuestro precioso y maravilloso tiempo. Yo es que tenía un novio y tengo lo sigo teniendo vamos que es mi novio de toda la vida que se llama Lorenzo y yo le digo Oren y trabaja de celador en una gran superficie, pero esto no viene al caso, que bueno por decirlo a la pata la llana, estamos en crisis, o sea en un momento de bajón o de números rojos, sentimentalmente hablando, y para que me entienda nuestra vida sexual ha entrado también en hecatombe, pues ya llevamos 8 años y claro pues ya nos tenemos más vistos que el tebeo, y en fin, que para darle un empujón a mi vida sexual el otro día iba en el metro y se me sentó al lado un hombre de color y para ser de color( que se llama Bonifacio y es de Guinea Ecuatorial lo que en tiempos de mi abuela se llamaba Fernando Poo) iba de lo más elegante como un pincel y el caso es que me dio su tarjeta una tarjeta color marfil como de un notario y desde hace dos semanas mantengo una relación un tanto apasionada, encendida y asidua…. bueno a él en la cama si no le pongo un diez le pongo un nueve y medio por lo menos y bueno…. Me estoy replanteando mi vida de cabo a rabo, pues yo sé que seguir con mi novio de toda la vida más mustio y chuchurrío que unas castañuelas mellás, Oren, pues no sé, con su trabajo de guarda jurado… y Bonifacio mi nuevo amigo, (bueno más que amigo), de color, pues aunque me tenga con las pilas cargadas no va a poder ser porque no va a poder ser porque no va a poder ser. Y el caso es que claro estoy en una encrucijada vital y en un sinvivir y en una zozobra, porque lo que no me da uno, el sexo químicamente puro y duro no me lo da el otro, que como viene cansado de la gran superficie pues no está para muchos trotes… y yo ya se que la vida no es todo sexo y cama y cama y sexo. Pero bueno…. Es que claro echar por la borda una relación de 8 años por la borda para… porque Bonifacio que está haciendo una tesis doctoral, a ver si me acuerdo de.. que lo tengo aquí apuntado…. asi sobre el preterito anterior en el teatro prelopista, y Bonifacio me ha pedido que me vaya a vivir con él a su piso que comparte con otros seis paisanos que no se si como él hacen tesis doctorales o venden gafas de sol en el metro…. Y no sé que estoy hecha un lío…pues tengo mis pros y mis contras, pues lo que me da uno no me lo da el otro… así que espero los comentarios urgentes de los fetolectores para que me guien y orienten. Y os sigo contando más cosas de Bonifacio y de Oren.
Amalia Torrado

miércoles, 8 de septiembre de 2010

NANA AL FETO FLAMENCO






NANA AL FETO FLAMENCO
(O Mary Jane sobrecogida tras 12 meses de embarazo)

Ya está aquí septiembre con sus calambres,
y el niño llora con voz de alambre.
Canta, canta, canta, y el miedo espanta.


La uva y la mosca, la mosca y la uva,
y en la despensa una extraña fuga.
Canta, canta, canta, y el miedo espanta.


La sombra en la ventana dice
el tiempo se acaba.
Se acaba, se acaba.


Tu tiempo, mi tiempo,
el tiempo del mundo.
Calla, calla, calla, y el miedo aguanta.

Ann Feta

LA ÚLTIMA SEMILLA DE CARRADINE



Cuando sospechó que el momento había llegado, se enrolló muy dulcemente en su cordón umbilical y se arrojó al vacío. La madre lo vio colgar entre sus piernas, amoratado y enseñando su primera erección.

-Siempre tuve el presentimiento de que iba a salir a su padre.


by Sir Feto V (zombi)

domingo, 5 de septiembre de 2010

¡CÓMO PASA EL TIEMPO!

Un año...
Y luego dicen que es poco tiempo.
Muchas cosas pasan, cambian en un año...
Hace un año no había tregua de ETA; ahora, sí.
Hace un año en Irak y Afganistán, en Pakistán o en África moría gente, miles de personas; ahora, también.
Hace un año no había proceso de paz entre israelíes y palestinos; ¿ahora, sí?
Hace un año uno era más ingenuo; ahora, no.

Todo cambia; el mundo se mueve, excepto para los que están ya muertos.
Nosotros estamos vivos; la rueda se sigue moviendo... al menos, fuera del feto flamenco.

Feliz cumpleaños...

Feto-Garci

sábado, 4 de septiembre de 2010

FETOANIVERSARIO : UN AÑO DE VIDA SIN NACER




Queridos fetolectores y fetolectrices, vascos y vascas, hoy se cumple un año del nacimiento, y valga la paradoja, de El Feto flamenco, y es para nosotros un honor el haber llegado hasta aquí, dándonos bandazos dentro de nuestras plácidas placentas con la compañía azarosa, fantasmal y harto dudosa de ustedes al otro lado de esta pantalla canalla.
E imaginamos que al abrir este blog tan abigarrado y variofétido se sentirá usted como una monja carmelitana en una fiesta de Drag Queens, pero no sufra con ello, aquí encontrará a unos modestos y oscuros escritores que supieron dar lo mejor y lo peor de su pluma, para que ustedes les conocieran en toda su gama de posibilidades creativas. Por eso es un orgullo y un placer inexperimentable seguir contando con su silenciosa y casi inexistente presencia, pues nos hacen sentirnos como almas en el limbo que se comunican sin comunicarse o como una monja carmelitana en una fiesta de Drag Queens .

domingo, 8 de agosto de 2010

HAZTEMA XLIV MUERTE A LOS CUENTACUENTOS



Desde hace unos cuántos años se han puesto de moda los cuentacuentos en los bares y pubs urbanos, y uno entra ahí y un estudiante de farmacia, te endilga un cuento deslavazado sin principio ni fin ( y perdónese el plagio quevedesco), con un envaramiento insulso y una falta de gracia lamentable, en donde mezcla algo de la guerra de sexos, algún traumilla amoroso de la adolescencia con un microrrelato de Cortázar, produciendo un híbrido imposible... Antes a lo más que se atrevía un estudiante de farmacias era a contar chistes verdes a sus amigotes, y ahora, no se sabe de donde han germinado estos subproductos orales urbanos recreativos y este afán presuntuoso de cualquiera de ser el muerto en el entierro y la novia en la boda, acaso como una moda exportada de la televisión y de los monólogos de sal gorda de los humoristas, los nuevos juglares cazurros de la modernidad.
Al final, los españoles, se lamenta esta empresa con su habitual sentido común elegíaco, vamos a perder aquello que más nos unía y homogeneizaba a vascos, gallegos, murcianos, burgaleses, canarios y madrileños, frente a los deshinibidos americanos del Norte o del Sur, que es, verbigracia: nuestro ancestral, sagrado y severo sentido del ridículo.