viernes, 6 de noviembre de 2009

SOY UNA MARU MUY PRIMARIA (I)



Soy un ama de casa con trastornos hormonales y una almorrana que me trae por el camino del infierno. Vivo sin vivir en mí, que diría Chespir. Vivo con un come-come que no sé explicar. La vida. Yo antes hacía las cosas con otra ilusión, y le decía al Jonathan, hijo, los buenos modales no ocupan espacio. Y el Jonhy venga coger las patatas fritas con los dedos mugrientos. Y mira como ha acabado, que ahora está en un correccional por pasar droga en el instituto. Anda que no le he dicho veces que la droga es muy mala, casi tanto como la maldita almorrana. Que nos iba a hacer de sufrir y de sufrir. Y yo con esos trastornos que me da un calor que parece que estoy en Cancún en vez de en Orcasitas. Y yo no me quiero morir sin ir a Cancún. Y es que hay días en que pienso mucho en la muerte, y en la hijaputa de la vecina a la que le tocó la lotería. No es que ella tenga culpa, la cabrona, pero ¿cómo van a caer dos gordos en el mismo portal? Ella se ha llevado mi oportunidad de irnos a Cancún el Manolo y yo. La oportunidad de contratar un buen abogado que ayude a mi Jonhy, con el carretón que le espera. La oportunidad de jartarme a operaciones de estética para ponerme unas tetas, quitarme la barriga, arreglarme la napia, las mejillas, los labios, y hacerme los juanetes de los pies. Y no es que sea rencorosa, pero si la pillo, se va a cagar. Por hacernos esto a una familia como la nuestra. Y es que no hay decencia, hombre. No pizca de decencia...
Feto-Uccini

3 comentarios:

  1. ¡¡Viva la literatura!! ¡¡Abajo las crónicas de la realidad!!

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  2. No sé quien ha sacado a mi tía Juani y con esas pintas de maruja bocacional... pq ella tiene el corazón más grande que una hogaza, y yo creo, que todo es culpa del narrador subcosciente... que por ver le ve hasta la almorrana como si fuera un ginecólogo, pq mi tía no es tan rencorosa, como el narrador subcosciente la pinta, que está amargá por la almorrana y por su hijo el kinki... que cada vez que voy a su casa me da tres donus y cuatro miguelitos... y ella se resigna a vivir como las cosas vengan.... y no le desea mal a nadie ni al narrador subcosciente ese si se lo encuentra un día.

    Vanessa Sobrado.

    Pd. Cojones por primera vez entiendo un texto. Ya me costó.

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  3. Quedo enterado; no habrá más crónicas de la realidad...
    Siento haberos aburrido tanto.

    Feto-Garci

    Por cierto, ésta me ha hecho mucha gracia.
    Y estoy de acuerdo con Vanessa; por fin entiendo un texto.

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