miércoles, 30 de septiembre de 2009

HISTORIA UNIVERSAL DE LA LITERATURA POR FASCÍCULOS

2.- LOS FALSOS APÓSTOLES DE LA NUEVA LITERATURA O DE POR QUÉ UN MICROCUENTISTA ES, EN REALIDAD, UN HOMBRE SABIO Y UN LITERATO MEDIOCRE. (1)




Como dijo Arquímedes, "dadme un punto de apoyo y moveré el mundo". Ésta, en la actualidad, es la premisa que mueve a los microcuentistas. Aunque mi afirmación pueda inducir a dudar de nuestra cordura –por si todo este blog ya no fuera ya prueba suficiente–, guarda en su interior cierta verdad. Muchos opinábamos –no hace falta ser Einstein para verlo– que un microcuentista es, en realidad, un cuentista vago o un poeta prosaico o un arribista poco creativo. Sin embargo, no sabíamos cuán equivocados estábamos. Bueno, retiro lo anterior: es cierto, vale, son una panda de vagos, pero habremos de darles algún mérito, porque han conseguido poner de moda algo que, en escultura, equivale a cincelar el dedo gordo del pie de una estatua y exponerlo por todo el mundo como si fuera la última maravilla, diciendo: mírenlo, ¿no es increíble? ¿no expresa algo distinto, genial, a medio camino entre la poesía y la mística, entre el cielo y la tierra, entre la verdad y la mentira, bla, bla, bla y bla bla bla y ¡bla, bla, bla! e incluso blaaaaaaaaabla? ¿Eh? ¿Es que no tienen razón? ¿Qué se siente al ver ese dedo ahí solito, señalando algo que no se sabe bien qué es, sobre un pedestal inmenso de mármol que ha debido de costar un ojo de la cara –pongamos en literatura que hablamos de una edición en rústica de Monterroso–? ¿Eh, díganme? ¿¡Es que no es la leche!? –por citar a Superlópez. Y si ese microescultor consigue vivir de ese dedo y de un ojo y una rodilla y un hígado de gomaespuma y de un prepucio de látex, trabajando diez, veinte, cien, mil veces menos que otro que se mata a currar como un verdadero cabronazo, que pule un David enorme, que hace algo grandioso pero visto, ¿es que acaso ese microescultor no es un genio? En efecto, no hay modo de que me contradigan. Es un maldito genio, por citar al presidente Bush en el momento de ver cómo un chimpancé deglute una galleta sin atragantarse.



EL FETO MALA YO

2 comentarios:

  1. ME VOY A PONER A ESCRIBIR UN MICROCUENTO SOBRE UN ESCRITOR QUE HIZO EL ESFUERZO ÍMPROBO DE DESCRIBIR A UN PINTOR QUE ESCULPÍA UN PELO QUE SE LE ESCAPÓ A SU DAVID (NUNCA JAMÁS ESCULPIDO) DE LAS NAPIAS. Y al final como le dio pereza esculpir el pelo se sacó un pelo de sus propias napias y puso con un moco el punto final.

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  2. Estimado Sr. Malayo:
    Siento no haber leído su artículo, pero solo leo microrrelatos y me pierdo con textos tan largos. Escrba ud. con abreviaturas. Gracias.

    Apócope Corto de Entendederas (compresor)

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